Lo esencial es indefinible. ¿Cómo definir el color amarillo, el amor, la patria, el sabor del café? ¿Cómo definir a una persona que queremos? No se puede

– Jorge Luis Borges (via ideasviajando)

Me duele aquel silencio que no pudimos romper, aquella melodía que no pudimos entonar.

ideasviajando (M. Sierra Villanueva)

(Fuente: ideasviajando)

Desde la comodidad de esa esquina,
Esa nimia esquina de bar:
La casa de los borrachos,
De los poetas y pintores,
De políticos y putas.
Allí se encontraba todo:
La esperanza se fumaba un cigarrillo,
Las soledades conversaron juntas en medio del bar,
Exaltadas y gritonas.
Las miserias se ahogaron en el silencio
Y cubrieron la mesa de botellas vacías.
En la barra se observaba una pequeña infausta,
Pidiendo otro tequila.
Los boleros se acompañaron de los tangos
Y bailaron su milonga favorita
¡En par de oportunidades!

Ahora en esta comodidad,
En esta esquina absorta,
Volvía a pedir un whisky
A la roca
Como siempre.

Casa del arte  Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)

Sus labios se volvieron el mar,
Entre la espuma blanca de mis ojos
Mientras se unieron,
Para destellar con la luna.
Acariciaba tenue a su alma
Con esos poemas nunca antes recitados,
La rosaba
La deshilachaba
En una danza de bailarina de caja color pastel,
Husmeaba dentro de la arena brillante de su espalda,
Esos granitos nimios
Sus lunares.
Se hizo el universo junto al rompeolas
Lejano de aquel sitio
Absorto de todo mal.
Logramos ver las estrellas oscilando,
La osa menor se unía al juego de nuestros ojos,
Contemplando el frío metafísico
Complaciente al gusto de las almas
Al abrazarnos.

Rompeolas Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)

He descubierto que existen mujeres completamente capacitadas para el vuelo en tacones,
asesinas de la gravedad,
ese nueve coma ocho,
que jamás fue recordado en una cama de motel,
o en el piso de la sala,
Otras de las mujeres,
son capaces de impartir el vuelo sobre los libros,
con los ojos entreabiertos,
con las piernas hacia arriba,
con ropa o sin ella,
sobre una mesa o una alfombra.
Algunas mujeres logran escapar a Venus.

Mujeres Ramón Rodríguez (2013)

(Fuente: poesiasilenciosa)

Maga:
Me tienes enamorao’
Sos mía plenamente,
Claro,
En tu total libertad de Avepluma.

Esta noche espero que sueñes con nosotros.
Con los pálidos niños de ojos grandes
Corriendo por la casa en la montaña
O ensuciándose en la arena de la playa donde nos conocimos,
Esa donde se revuelcan los rompeolas.

Reconoce que sos un palíndromo
Que nos figura juntos en esa oración,
¡No sé como haces eso!

Aprende a planearme,
Sí, así como lo quería Da Vinci.
¡Quédate debajo de mí mientras volamos!

O simplemente quédate esta noche,
Para jugar a los cíclopes,
Mañana vemos que pasa.

Carta a la Maga  Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)

Los astros como trampolines,
Radiantes gestos estirados y floridos,
La cuerda floja de los pájaritos,
Pálidos, Negros, Piel, Hueso, Mar, Vuestros.
El despliegue de cada éxodo de lunares o pecas o manchas,
Anudadas con los sueños, los deseos y los hechos.
Cada cosa en su lugar
Cada cuerda con su Loco.

Contrariamente Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)

Sus labios se volvieron el mar,
Entre la espuma blanca de mis ojos
Mientras se unieron,
Para destellar con la luna.
Acariciaba tenue a su alma
Con esos poemas nunca antes recitados,
La rosaba
La deshilachaba
En una danza de bailarina de caja color pastel,
Husmeaba dentro de la arena brillante de su espalda,
Esos granitos nimios
Sus lunares.
Se hizo el universo junto al rompeolas
Lejano de aquel sitio
Absorto de todo mal.
Logramos ver las estrellas oscilando,
La osa menor se unía al juego de nuestros ojos,
Contemplando el frío metafísico
Complaciente al gusto de las almas
Al abrazarnos.

Rompeolas Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)

Los astros como trampolines,
Radiantes gestos estirados y floridos,
La cuerda floja de los pájaritos,
Pálidos, Negros, Piel, Hueso, Mar, Vuestros.
El despliegue de cada éxodo de lunares o pecas o manchas,
Anudadas con los sueños, los deseos y los hechos.
Cada cosa en su lugar
Cada cuerda con su Loco.

Contrariamente Ramón Rodríguez (via poesiasilenciosa)