Para los días de nostalgia, un café no viene mal.

Malaci (via unabuenaputajamasseminimiza)

(vía unabuenaputajamasseminimiza)

¿puede una ciudad
un espacio
los matices de un color
sernos tan insoslayables,
tan requeridos?
¿puede una ciudad
doler, esperar, retener, ligar?

Cecilia Romero Messein, Fragmento
(via temporaladestiempo)

Éramos jóvenes, éramos arrogantes, éramos ridículos, éramos excesivos, éramos imprudentes, pero teníamos razón.

Abiie Hoffman (via ixnoxix)

(vía damasdelalbedrio)

La soledad es mala acompañante para las noches inquietas

Ramón Rodríguez.  (via poesiasilenciosa)

Lo último que escriba antes de morir será tu nombre, lo haré donde yacen tus sueños.

Ramón Rodríguez. (via poesiasilenciosa)

Soy un león con orgullo herido,
Feroz que no consiente desaires,
Que fue tocado por la venganza,
Fiel seguidora del pasado.

Huiste cuando no fue de tu agrado,
Corriste fuera de ese bosque sagrado,
Encontrando el fruto prohibido,
Y comiendo de él a tu antojo.

Sigo enjaulado siendo punzado,
Por cada una de tus verdades,
Y sigo aquí haciendo fuerte,
Sin caer en el arrollo desesperado.

Estoy con el orgullo herido,
Porque fuiste mi culpa y ajena,
Ajena fuiste en mis lechos,
Bien recibida como de costumbre.

León herido.  Ramón Rodríguez  (via poesiasilenciosa)

Ascendiste desde el fondo del mar,
Para hacer mal a quien no lo merecía
Ahora te vas entre faltas de aire
Te vas y poco a poco dejo de escucharte.

Enamorado me dejaste criatura,
¿Cómo no hacerlo?
Si toda una noche me amaste,
Si toda una vida me juraste.

Como hago contigo pequeña desolada,
Si fuiste un sueño,
Si te encontré en un oasis,
Y te perdí al oscurecer.

Sirena.  Ramón Rodríguez  (via poesiasilenciosa)

Estas ganas de ti me ahorcan,
Y la almohada me grita,
Mi cama te espera
Y yo que trato de olvidarte.

Los relatos de 1 a 5 se ensordecen,
Los vástagos se secan
Y el café se enfría
Y sigo esperando tu sorbo

Empecé a extrañarte
Y tu calor es mudo
Tu cuerpo ciego
Y mi corazón ya no escucha.

Sosiego de ventana. Ramón Rodríguez.  (via poesiasilenciosa)

Contigo no quiero París, ni Santiago, ni Roma. Contigo prefiero quedarme en casa, tomarte de las manos y guiarte a donde jamás has viajado; ida sin retorno, amor con insomnio, cafés de madrugada y sexo por placer. Contigo hasta enloquecer…

Malaci (Cafeína para dos)

(Fuente: unabuenaputajamasseminimiza, vía insaneyesplease)